Se nos presenta en esta obra el misterio del matrimonio y qué ocurre cuando se ve acechado por un tercero. Una pareja, mayor él, joven ella, van con el coche y suben a un autostopista, un chico joven, al que acaban invitando a dar un paseo en su velero. Hay que ser gilipollas también, sobre todo por parte del marido, porque se ve venir que aquello va a acabar como el rosario de la aurora, el marido terminará cornudo, abofeteado y así.
Por lo que se ve el matrimonio y la pareja hay que cuidarla y evitar que se le acerquen peligros potenciales porque corre el riesgo de caer y pecar. Una de dos, o la unión no era muy fuerte, o la pareja es una entelequia que de vez en cuando ha de experimentar otras cosas fuera de esa unión. La mayoría de las personas caemos a las tentaciones, a veces no lo hacemos por comodidad, por miedo a que se rompa lo que ya tenemos, a la desestabilización.
El apartado técnico me ha gustado mucho, un blanco y negro muy cuidado, enfoques muy bellos, música sugerente, tensión ambiental y cierta extrañeza en la manera de contar.
También recomiendo otra obra de Polanski llamada Repulsión, con Catherine Deneuve encarnado a una joven que odia y teme el sexo.
La que menos me gustó de Polanski fue El pianista, la recuerdo como una obra horrible, llena de clichés y con el actor ese con la nariz larga. También es una mierda la de La novena puerta, basada en la obra de Pérez Reverte. La verdad es que el Polanski ha parido buenas mierdas.
No en este caso.
Un 8.
















